A veces espero a la luna en la ventana, con los ojos tristes y la memoria almidonada intentando descifrar el fututo entre cicatrices no sanadas para descubrir lo que trae la noche entre las alas...
Las tardes son irremediablemente rojas, aunque algunas grises y otras lluviosas.
La vida se escapa de a poco en cada ocaso que se marcha...
....
Aparece la luna entre la copa de un árbol, como flor amarilla
con sus mejillas sonrosadas. Esta noche luce especialmente hermosa, ha valido la pena esperarla....
Mañana, si el sol lo permite volveré de nuevo a esperar a la luna frente a la ventana,para contarle las historias, aunque ella las conoce de memoria...
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